
Y con negras me refiero a cervezas. Cuando naces y vives en la tierra de la mejor rubia del mundo, Estrella Galicia (no lo digo yo, lo dicen mi entorno que, siendo los que me aguantan y a los que tengo que aguantar, algo de razón tendrán...), no suele ser fácil salir de cañas. Cierto es que cada vez proliferan más cervecerías cuya carta es variada y de calidad, pero reconozco un gesto de desconcierto cuando visito algún local cervecero en el que mi favorita no aparece ni tan siquiera en su modalidad de elegante botella gris plomo.
Descubrí la Guinness hace unos años. Nunca he sido consumidora habitual del zumo de cebada, sobre todo por sus propiedades diuréticas que provocaban que me ausentase del grupo de amigos unas cinco veces más de lo normal... Pero la negra irlandesa me atrajo desde el principio... por su color, por su textura, por su contenido alcohólico, significativamente menor que sus hermanas las rubias, por su espuma cremosa resultado del nitrógeno utilizado en su envasado, y por supuesto, por su sabor. Como consumidora y "disfrutadora" habitual del café, la Guinness conserva un toque torrefacto agradable al paladar, suave al final del trago, y el hecho de que el nitrógeno sustituya al CO2, hace que sus efectos en cierta parte de mi anatomía sean mucho más leves y llevaderos..
El sábado pasado celebrábamos el famoso San Patrick´s Day, patrono de Irlanda, cuna de mi adorada "negrita". Tal vez el patrón más celebrado del mundo, con el permiso de nuestro querido y también celebrado San Juan.. Con motivo de tal efeméride, me acerqué a uno de mis locales favoritos y donde más Guinness consumo habitualmente: Forum Celticum, en Culleredo. Gracias a mi constancia, esfuerzo y sacrificio, creo poseer todas cuantas promociones de merchandising ha efectuado Guinness en este local en los últimos dos años.. Y como me siento en el derecho, por tanto, de reclamar, he aquí una petición expresa; PRENDAS PARA CHICAS!! Que mi "oponente" está ya harto de camisetas, polos y demás artículos textiles, mientras que la que consume no puede lucir más que un precioso y coqueto delantal.
Resumiendo, soy de Guinness. Y espero en breve poder conocer la cuna de tan estimado néctar para poder decir que me he tomado una Guinnes en el mismísimo Dublín. A vuestra salud!!